Primero, me preguntaron sobre mi experiencia, los proyectos en los que he trabajado y las tecnologías que manejo. Luego vino lo más complicado: me dieron un problema de algoritmos para resolver en tiempo real. Mientras lo resolvía, me pedían que explicara mi lógica y cómo optimizaría el código. Después de eso, me hicieron algunas preguntas sobre trabajo en equipo y cómo manejo situaciones bajo presión. Al final, me sentí bien porque pude demostrar mis habilidades, pero sí que fue un reto.